Los cinco primeros temas del disco estaban llenos de signos de exclamación. “I Own The Fire” tiene uno solo — en el último verso del estribillo final. Los dos últimos temas ya no tienen ninguno.
Cambia la manera de hablar: de los gritos a frases que suenan a certeza.
El peso de las palabras
El primer verso: “I carried the weight of every word they said” — cargué el peso de cada palabra que dijeron. Enseguida, una de esas palabras: “no alcanzás”, que todavía resuena en la cabeza.
“I swallowed the shame, I digested the doubt” — me tragué la vergüenza, digerí la duda.
Y una frase que une este tema con “No More Silence”: “I was drowning in silence, choking on fear” — me ahogaba en silencio, me atragantaba de miedo.
Cicatrices como armadura
“Every scar on my body tells a story of war / I don’t hide them no more — I wear them like armor” — cada cicatriz en mi cuerpo cuenta una historia de guerra; ya no las escondo, las llevo como armadura.
En “King Of My Chaos” las cicatrices colgaban de la pared como trofeos. Acá se llevan puestas y protegen.
El pre-estribillo: “I was born in the flames… I learned how to burn… / Now the fire is mine…” — nací en las llamas, aprendí a arder; ahora el fuego es mío.
El fénix
La segunda estrofa arranca desde el lugar más oscuro: “I remember the nights when I wanted to quit” — me acuerdo de las noches en que quería dejar todo.
Y después: “But something inside me refused to stay dead / It screamed through the ruins and lifted its head” — algo adentro mío se negó a quedarse muerto; gritó entre las ruinas y levantó la cabeza.
El final de la estrofa: “I’m the phoenix, the monster, the king of these lands”. El fénix aparece en el disco solo acá. El monstruo ya estaba en “Wake Up The Beast”; el rey, en “King Of My Chaos”.
Un fuego estirado
El estribillo: “I own the fiiiiiiire… burning in my veins…” — “fire” está escrito con siete “i”, tal como se canta: estirado.
El título en su forma normal, “I own the fire”, aparece en la letra una sola vez — en el outro, como las últimas palabras del tema.
El puente termina con la frase: “This is my legacy… this is my name…”. La palabra “legacy” aparece acá por primera vez en el disco. Dos temas después se va a convertir en título.
Podés escuchar el tema en Spotify, Apple Music y YouTube Music.
En la próxima entrada voy a hablar de “Fire In My Veins” — un tema hermano, sobre una chispa que sobrevivió al frío.
Gracias por estar acá.
Adam Smentoch
creador del proyecto Dust Anthem





