“Beacon of Resolve” – por primera vez en pasado

En el octavo tema cambia algo que no se escucha de entrada y que ordena todo el final del disco: el tiempo verbal.

Hasta acá todo era antes. Ahora, por primera vez, es después.

Cambia la gramática

Los temas quinto, sexto y séptimo hablan en futuro y en presente: “I’ll break through the night”, “I’m forging my way”, “I’ll tear them apart”. La pelea está en curso.

Acá aparece por primera vez una serie de frases sobre algo ya hecho: “The doubts that once broke me, I’ve burned to the ground” — las dudas que alguna vez me rompieron, las quemé hasta el piso. “I’ve shattered their lies”, “The past is a shadow, I’ve left it behind”.

Esa forma ya había aparecido en el disco, pero únicamente para admitir la derrota — “I’ve lost all control” en los temas dos y tres. El octavo es el primero que la usa para informar una victoria.

Una cicatriz que deja de ser sentencia

En el tercer tema se decía: “Each scar tells a tale, of a life I can’t mend” — cada cicatriz cuenta la historia de una vida que no se puede remendar.

Acá, en la segunda estrofa: “Each wound is a mark of the strength I’ve been sent” — cada herida es la marca de la fuerza que me fue dada. La misma palabra, la misma cantidad, el veredicto al revés.

Mientras tanto no cicatrizó nada. Las cicatrices son las mismas. Lo único que cambió es lo que se dice sobre ellas — y eso, al menos, está al alcance de alguien.

Un faro, no una fogata

A lo largo de todo el disco la luz es interna: una chispa, un brillo, brasa adentro. El primer verso de acá la convierte en otra cosa: “My will is a beacon, it cuts through the haze” — mi voluntad es un faro, corta la bruma.

Un faro es luz construida para que se la vea de lejos. No calienta ni alumbra las propias manos. Marca una dirección.

En un disco sin segunda persona, esa es una imagen arriesgada — un faro sin barcos. Pero así está, y no es un desliz: una dirección hace falta incluso cuando nadie más la ve.

El segundo estribillo gritado

El estribillo dice: “Rise! Rise! Rise! I’m breaking the chains” — levantate, levantate, levantate, estoy rompiendo las cadenas.

Es la segunda y última vez en este disco que una palabra aparece tres veces seguidas. La primera fue en el tema que da nombre al álbum: “Shatter! Shatter! Shatter!”. Entre los dos hay dos temas.

El orden tiene sentido. Primero había que romper algo, y eso llevó cinco temas. Levantarse viene recién después — y esa orden suena completamente distinta cuando fue ganada.

Podés escuchar el tema en Spotify, Apple Music y YouTube Music.

En la próxima entrada voy a hablar de “Light Beyond” — del último tema del disco y de la única palabra que cambia dentro de él.

Gracias por estar acá.

Adam Smentoch
creador del proyecto Dust Anthem

Escuchar Beacon of Resolve Shatter the Void