Hoy sale “Veil of Mystery”. Esta es la última entrada de la serie y el último tema del disco — suena completamente distinto al resto, pero dice lo mismo, solo que desde el otro lado.
Durante ocho temas el disco habló de un encuentro real con otra persona. “Digital Souls” muestra en qué perdemos el tiempo en lugar de eso: en pasar la pantalla buscando un ideal.
Buscar en el lugar equivocado
El primer verso: “We scroll through the void, chasing ghosts in the feed” — pasamos el dedo por el vacío, perseguimos fantasmas en el feed.
La segunda estrofa dice qué buscamos ahí: “Profiles of perfection, filtered and fake” — perfiles de perfección, filtrados y falsos. Se pueden mirar durante horas. El ideal igual no está, porque nadie se ve ni vive así de verdad.
Justo después: “We match on our resumes, but hearts never wake” — hacemos match como currículums, pero los corazones no despiertan. Y en la tercera estrofa: “The real world is waiting, but we’re too scared to leave” — el mundo real espera, pero nos da miedo salir.
Ya no está “ella”
En este texto no aparece ni una vez “her” ni “she”. La mujer alrededor de la cual giraba todo el disco acá no está — porque en el feed no se la encuentra.
En su lugar está “we” — veintiuna veces, la mayor cantidad en el disco. Pero no es el “we” de dos personas de “Silence in Her Arms”. Es el “we” de todos los que miran pantallas.
El estribillo dice cómo termina esto: “Digital souls… trapped in the glow… / Digital souls… nowhere to go…” — almas digitales atrapadas en el resplandor, sin salida. Y el último verso del estribillo: “In this endless scroll… we forget how to feel…” — en este scroll sin fin olvidamos cómo sentir.
Un solo “yo”
“I” aparece en este tema exactamente una vez, en la segunda estrofa: “I long for a touch that’s not just a swipe” — extraño un roce que no sea solo pasar el dedo por la pantalla.
En “Lost in Her Light” el “I” aparecía más de veinte veces. Acá una sola persona habla una vez — y dice aquello de lo que trataba todo el disco.
En “Bodies in Harmony” el tacto era real: piel, aliento, manos. Acá quedó de él un gesto sobre el vidrio. Ese único verso muestra cuánto perdemos cuando cambiamos una cosa por la otra.
Salí de la pantalla
El puente es un llamado: “Break from the screen… find what is true…” — despegate de la pantalla, encontrá lo verdadero. Y después: “The real is out there… beyond the display…” — lo real está ahí afuera, más allá de la pantalla.
El último verso del puente: “Step into the light… and break away…”. Salí a la luz y soltate. Ahí, fuera de la pantalla, estuvo ella durante ocho temas.
El outro termina con estas palabras: “Searching for real… this is the end…”. Se puede leer como el final del disco o como el final del scroll — el momento en que dejás el teléfono y vas hacia la gente.
Podés escuchar el disco entero desde hoy en Spotify, Apple Music y YouTube Music.
Esta es la última entrada de la serie sobre “Veil of Mystery”. Nueve temas: ocho sobre el encuentro con otra persona y uno sobre lo que nos aleja de él.
Gracias por estar acá.
Adam Smentoch
creador del proyecto Dust Anthem





