Los cuatro primeros temas del disco eran sobre la simpleza de a dos. “Burn the Map” abre el segundo hilo: escaparse de una vida que está estancada.
La palabra “you” no aparece acá ni una vez. Por primera vez en este disco canta alguien que está solo.
El reloj y las mismas paredes
Los primeros versos: “I’m staring at the clock… another day slips by… / Same walls, same talk… same old lullaby…” — me quedo mirando el reloj, se escurre otro día; las mismas paredes, las mismas charlas, la misma canción de cuna de siempre.
Los demás aconsejan lo de siempre: andá con cuidado, no hagas olas. Y el corazón grita que es hora de irse.
Canción de cuna es la palabra justa. Una vida así no duele. Adormece.
Basta de “algún día”
El pre-estribillo se despide de “someday soon” — de la promesa de “algún día, pronto” que uno se hace durante años. Y agrega: “I’m done pretending… under the same old moon…” — basta de fingir bajo la misma luna de siempre.
La tercera vez cambia el segundo verso: “I’m done pretending… the future is noon…”. El futuro ya no está en algún lugar antes del amanecer. Está al mediodía, o sea, ahora.
Ese mismo pre-estribillo va a volver palabra por palabra en “Drop Everything”. Estas dos canciones están más unidas de lo que dejan ver sus títulos.
El sillón, las llaves, un solo bolso
La segunda estrofa es una lista de lo que se deja: “Sold the couch… gave away the keys…” — vendí el sillón, entregué las llaves. El jefe escucha que esa vida no es para mí.
Y lo que se lleva: “Packed one bag… guitar on my back…” — un solo bolso, la guitarra a la espalda.
El último verso de la estrofa: “Wheels on the highway… no plan of attack…” — las ruedas en la ruta, ningún plan. El mapa acaba de ir al fuego.
Quizás loco, pero vivo
El estribillo: “Burn the map… throw it in the fire… / Hit the road… chase what I desire…” — quemar el mapa, tirarlo al fuego; salir a la ruta detrás de lo que deseo.
La tercera estrofa: “I might be crazy… I might be broke… / But I’m finally living… and that’s no joke…” — quizás esté loco, quizás no tenga un peso, pero por fin estoy viviendo. Es el mismo “finally” que en “Just You” significaba libertad en los brazos de alguien.
El último estribillo suma: “Burn the map… burn it down… / Hit the road… never turn around…”. Y el outro termina con dos palabras: “I’m gone…” — me fui.
Podés escuchar el tema en Spotify, Apple Music y YouTube Music.
En la próxima entrada voy a hablar de “Higher Than The Sky” — de una canción que ya estuvo una vez en este disco, y de una estrofa que cambió.
Gracias por estar acá.
Adam Smentoch
creador del proyecto Dust Anthem





